15 detenidos y empresas confiscadas por lavado de dinero del narcotráfico y otros delitos


Catorce personas en prisión, una bajo arresto domiciliario, nueve actividades comerciales de sector de la construcción de Catania confiscadas, 81 edificios y terrenos en dos provincias sicilianas incautados, junto con cinco vehículos, todo por un valor total de 12 millones de euros.

Es el balance de la operación antimafia «Oleandro» realizada por más de 100 agentes de la Guardia di Finanza, por orden de la Fiscalía de Catania, en las provincias de Catania, Caltanissetta, Arezzo, Nápoles y Udine, contra el «grupo Picanello» del clan mafioso Santapaola-Ercolano.

A la cabeza estarían los ‘regentes’ de la banda en el barrio, Carmelo ‘Melo’ Salemi, de 65 años, y Giuseppe Russo, de 48 años, llamado ‘el periodista’ o ‘el elegante’, que utilizaban un establo para reuniones con sus asociados.

Los delitos incluidos en la acusación son asociación mafiosa, usura, tráfico de estupefacientes y blanqueo de capitales.

Una de las actividades más rentables de la banda era la concesión de préstamos a tasas usureras, como parte de un sistema más amplio de reinversión de los ingresos provenientes de narcotráfico, extorsión y juego de azar.

El operativo antimafia en Sicilia abarcó varias ciudades en la isla italiana. Foto: EFE

Amenazas mafiosas

Los sospechosos también habrían utilizado métodos mafiosos para amenazar a las víctimas y asegurar el pago de las cuotas de capital e intereses.


De la investigación surge el mecanismo utilizado por los mafiosos, que consistía en pequeños préstamos, de 500 a 2.500 euros, a reembolsar en cuotas semanales o mensuales, con una tasa de interés que oscilaba entre 140% y 350%anual.

Uno de los protagonistas de estas actividades sería Nunzio Comis, 40 años, hijo del capo Giovanni, arrestado por la Unidad PEF de la Policía Financiera de Catania en delito flagrante en 2020 mientras cobraba el pago de una cuota de un préstamo de usura a un empresario.


Según la acusación, el blanqueo de dinero ilegal lo realizaba Fabrizio Giovanni Papa, de 58 años, empresario activo en el sector de la construcción, considerado particularmente cercano al grupo Picanello y a Carmelo Salemi.

Según la Fiscalía de Catania, Papa ponía a disposición sus propias empresas para el reciclaje de grandes cantidades de efectivo de las actividades criminales del clan, contribuyendo a ocultar su origen delictivo, y permitiendo reinvertirlo en actividades económicas o financieras, esencialmente en la construcción, a través de las mismas empresas.



Source link

Scroll al inicio