“A pesar de la incertidumbre la gente apostó por un modelo de cambio bien distinto”



Martín Ticinese es ingeniero industrial. Ingresó a Quilmes en 2000 y luego de pasar por distintas posiciones y países, en 2018 asumió como presidente de la Argentina y Uruguay. Quilmes pertenece al grupo belga Ab Inbev, y controla varias marcas (entre ellas Brahma, Corona, Budweisser, Patagonia y Stella Artois). En el país lidera con el 65% de participación de mercado.

-¿Esta crisis es comparable con otra? ¿Con cuál?

-Yo creo que todas las crisis son distintas. Creo que la gente tiene menos capas para aguantar por el nivel de saturación y eso se reflejó en el resultado electoral, donde prevaleció la voluntad de cambio. Y la gente apostó por un modelo de cambio bien distinto.

-¿Cómo interpreta el fenómeno de Javier Milei?

-Por el nivel de desafío que afronta la Argentina, la gente está como en una zona de incertidumbre, pero igual tomó el riesgo de cambiar, a pesar de saber que tienen que hacer un esfuerzo. Yo creo que si hay señales claras hacia adónde vamos, la gente va a tener un poco más de paciencia.

-Más allá del contexto, ¿cómo analiza el futuro de la Argentina?

-El país tiene todo para poder crecer. Tiene recursos, gente, tiene compañías, marcas, y también una continuidad democrática, que también es muy bueno. Entonces, lo que vayamos a lograr depende de nosotros.

-¿Qué cambios significativos ocurrieron desde que asumió como CEO, en 2018?

-Hoy tenemos un equipo mucho mejor. Sin ese equipo, no hubiésemos podido anticipar las cosas que iban a pasar. Hoy tenemos una compañía que lleva 133 años en la Argentina, que puede pensar estar en el país 100 años más.

Quilmes reingresa al podio del ranking Merco, aunque siempre se mantuvo en el top ten. En la medición anterior figuraba en el 4° lugar, es decir un escalón abajo.

La compañía elabora y distribuye cervezas y tiene acuerdos con Nestlé y Pepsico. En el país tiene, entre otras cosas, 10 plantas cerveceras y 2 de gaseosas. Tiene 6.000 empleados y trabajan con 1.200 productores de cebada, lúpulo y maíz para obtener el insumo básico de la cerveza.

-¿Cómo impactó la crisis en el consumo?

-Venimos de 2 años con volumen récord, de 45 litros per cápita. Pero este año cayó 8 puntos, que no es una caída muy fuerte. Eso demuestra que la cerveza es una categoría muy resiliente.

-¿El cepo a las importaciones los afectó?

-Casi toda la producción se realiza con materia prima y recursos locales. Menos del 2% de la cerveza que vendemos es importada. Eso fue parte de un proceso de readaptación de la matriz productiva para minimizar las importaciones.

-¿Eso es una estrategia de negocios o es por las restricciones?

-Tiene que ver con leer lo que está pasando en la Argentina con la restricción de los dólares. Entonces decidimos invertir en producir localmente. Aparte tenemos gente que elabora cervezas de muy buena calidad.

-Con todos esos cambios, ¿se abrió la posibilidad de exportar?

-Ya exportamos, pero no cerveza sino cebada y malta. La cerveza es mejor hacerla en el país de consumo porque al transportarla pierde calidad. Hoy estamos en más de 30 países con Quilmes y Patagonia. En 2022, e l sector exportó US$420 millones, que fue un 50% más que el año anterior.

-¿Qué proyecciones baraja para el año que viene?

-Creo que el primer semestre va a ser un poco más difícil que el segundo, dado el nivel de cambios que muy posiblemente van a pasar.

-¿Pero en el balance cree que habrá una recuperación o será un año similar a 2023?

-Creo que el mejor escenario es empatar. Dicho esto, con la primera parte del año más complicada que la segunda.

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