auditarán los comedores barriales y les transferirán directamente el dinero



Frente a las denuncias de las organizaciones piqueteras por el desabastecimiento de los comedores barriales, que gatilló una jornada de protesta para este jueves en las puertas de los principales hipermercados, el Gobierno anunció que realizará una auditoría para transparentar el funcionamiento de los establecimientos y con el objetivo de «cortar la intermediación» que le adjudican a los referentes sociales, les entregarán «tarjetas» de compra a los responsables de dar comer a miles de personas .

Los grupos piqueteros, desde las 11 de este 1° de febrero, presentarán petitorios en los centros de comercialización para obtener bolsones de comida y, con el mismo objetivo, también prometen movilizar hasta las oficinas de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Justamente la funcionaria salió a rebatir este martes las denuncias de los movimientos populares al asegurar que las protestas son en respuesta a las medidas para «transparentar» la política alimentaria que lleva adelante su cartera.

Fuentes de una cadena de supermercados consultadas dijeron que «estamos esperando que lleguen los pedidos. Y los vamos a remitir a las autoridades”. Los manifestantes, con todo, prometen quedarse en los ingresos de los súper hasta tanto no les entreguen los alimentos.

En el superministerio de la amiga del Presidente, que incluye a Niñez y Familia (ex Desarrollo Social), reconocen que dieron de baja el sistema de entrega de alimentos secos a los comedores y merenderos para evitar «maniobras discrecionales» y que desde entonces transfieren de manera directa el dinero a los establecimientos para la compra de la mercadería. «Queremos terminar con los gerentes de la pobreza», advierten desde el oficialismo en clara alusión a los líderes piqueteros.

Sin embargo, tanto en las organizaciones sociales vinculadas al peronismo como a la izquierda denuncian que falta comida. En el ministerio de Desarrollo Humano de la Ciudad reconocen que en las últimas semanas aumentó la demanda en los merenderos del distrito por una inusual migración de familias desde la Provincia.

Desde Capital Humano rechazan las denuncias de los piqueteros y aducen que han aumentado un 75% el presupuesto para las transferencias de dinero a los comedores y se están sumando otras instituciones con el mismo mecanismo, es decir, bajo una asistencia alimentaria «por transferencia».

Con esta nueva modalidad, aseguran en el citado ministerio, los comedores podrán comprar alimentos secos pero también frescos -carne, verdura, huevo, leche o fruta- y, al mismo tiempo, se auditarán las cuentas de los mismos ya que «deberán rendir sus gastos» a través de un sistema diseñado por Nación Servicios (el de la tarjeta Sube). Más allá de la necesidad de transparentar los procesos, el objetivo del Gobierno es quitar poder a los líderes de las organizaciones sociales.

Con las auditorías presenciales en cada institución, se informa en Capital Humano, también se podrán obtener las identidades de cada asistente al comedor o merendero. «Permitirá identificar a los niños y familias con una mirada integral», aducen en esa cartera. La implementación del «sistema de tarjeta» para los comedores barriales, agregan, se realizará en conjunto con el Banco Nación y el Banco Mundial para poder cumplir «con los estándares internacionales de transparencia»..

El problema, aducen en las organizaciones populares, son las demoras que se producen en algunos locales en el normal abastecimiento de alimentos. «Quieren manejar el ministerio como un banco, con tarjetas y transferencias. Pero es difícil implementar este esquema en muchos lugares», cuestiona un exfuncionario de Desarrollo Social consultado.

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