Cuáles son las razones de la peor racha histórica de los San Antonio Spurs, que ya acumula 18 derrotas al hilo


Una remontada de 15 puntos en el último cuarto y otra notable actuación de Victor Wembanyama fueron insuficientes para evitar el jueves que San Antonio Spurs cayera en su estadio por 122-119 frente a Los Ángeles Lakers, reciente campeón del In-Season Tournament de la NBA. De esta manera, la franquicia texana cosechó su 18ª derrota consecutiva en un inicio de temporada decepcionante, en el que la expectativa que había generado la incorporación del novato francés fue mitigada por la impiedad de los lapidarios resultados.

Como viene sucediendo en esta errática campaña, Wembanyama fue el hombre más destacado de los Spurs en la caída ante los Lakers: sumó 30 puntos, 13 rebotes y 6 tapones, un registro que no alcanzaba un rookie desde que Tim Duncan lo había conseguido en 1998. “Creo que esto se verá mejor cuando ganemos”, reconoció el pivot, a quien no se le puede exigir mucho más en sus primeros escarceos en la elite del baloncesto mundial: promedia 19,3 puntos, 10,7 rebotes, 3 bloqueos (es líder en los tres departamentos entre los novatos) y 2,5 asistencias.

Las 18 derrotas consecutivas configuran la peor racha en la historia de la franquicia en la que brilló Emanuel Ginóbili y que en los últimos 25 años consiguió cinco títulos de la NBA, apalancada por figuras como David Robinson, Tim Duncan y Tony Parker. Su último triunfo se remonta al 2 de noviembre, cuando batió 132-121 a Phoenix Suns. En estos días, San Antonio es el peor equipo de la Conferencia Oeste, con un registro de 3 triunfos y 20 traspiés, y el segundo peor de la liga, solo por encima de Detroit Pistons, que acumula 21 caídas en fila y tiene una marca de 2-22.

El presente es opaco y el futuro inmediato tampoco asoma demasiado venturoso. Sin embargo, Gregg Popovich, el arquitecto del ciclo más exitoso en la historia de los Spurs (dirige al equipo desde 1996) y hoy encargado de esta reconstrucción, no cae en el abatimiento. Después de la derrota ante los Lakers, optó por resaltar las señales positivas que divisó en su tropa. “En la primera mitad, no hicimos nada con lo que los dioses del baloncesto estuvieran contentos. En la segunda, los chicos compitieron y ejecutaron para ganar. Eso me alegra”, destacó el veterano entrenador.

Antes del inicio de la temporada regular, la convergencia de Popovich y Wembanyama había permitido que los simpatizantes se ilusionaran con la chance de dejar definitivamente atrás los tiempos de vacas flacas: el año pasado, los Spurs fueron el peor equipo del Oeste, con un registro de apenas 22 victorias y 60 caídas (el mismo que obtuvo Houston Rockets), y firmaron su cuarta campaña consecutiva sin competir en los playoffs. Si no se produce un drástico golpe de timón en los próximos meses, la actual será la quinta.

En un deporte en el que las estadísticas son determinantes, los números exponen sin tapujos esta floja temporada. San Antonio tiene el peor ataque de la liga: promedia 106 puntos. El lunes, en la derrota 93-82 ante Houston Rockets, estableció la peor marca ofensiva de la campaña entre los 30 conjuntos de la competencia. De hecho, batió su propio récord en ese renglón, que eran los 83 puntos que había sumado el 29 de octubre en el traspié 123-83 ante Los Ángeles Clippers.

En defensa, el panorama no es demasiado mejor: marcha 24°, con 117,4 puntos permitidos por encuentro, aunque en los últimos cuatro duelos consiguió reducir la productividad de sus adversarios a 109,5, un dato que Popovich destacó. Además es el 27° conjunto en pérdidas (15,7 por partido) y 26° en rebotes obtenidos.

San Antonio Spurs encadena su peor racha de derrotas desde que compite en la NBA. Foto: Ronald Cortes / Getty Images / AFP.

Pero ello no es todo. San Antonio es el equipo que menos tiros libres lanza en toda la liga y es el 28° en porcentaje de aciertos de tres puntos (34%). El lunes, ante Houston, sus hombres lanzaron 41 veces desde detrás de la medialuna y solo encestaron 5. Esa carencia de tiradores consistentes ha sido un lastre demasiado pesado. Entre tantas malas, hay un rubro para destacar: los Spurs son los líderes de la liga en asistencias por partido.

Las implacables estadísticas son la consecuencia de algunas dificultades que el conjunto texano está padeciendo en este período de transición y reconstrucción. Uno de ellos es, justamente, la falta de experiencia en su dotación. El miércoles, ante los Lakers, Popovich inició el encuentro con un equipo compuesto por cinco jugadores que la franquicia seleccionó en las últimas cinco ediciones del Draft: Jeremy Sochan, Malaki Branham, Keldon Johnson y Devin Vassell acompañaron a Wembanyama. Ese quinteto tiene un promedio de edad de 21 años y 262 días, y entre los cinco acumulan apenas nueve temporadas de trabajo en la NBA.

En este rearmado, algunos experimentos de Popovich no han dado resultado en este primer segmento de la temporada. Uno de ellos fue la decisión de plantar una formación con dos pivots, en un revival de las Torres Gemelas, aquella inolvidable dupla que formaban Tim Duncan y David Robinson. Zach Collins no rindió como se esperaba como compañero de Wembanyama bajo los tableros y en los últimos tres partidos perdió su lugar en el quinteto inicial.

Jeremy Sochan no rindió como Gregg Popovich esperaba en la función de base. Foto: Ronald Cortes / Getty Images / AFP.Jeremy Sochan no rindió como Gregg Popovich esperaba en la función de base. Foto: Ronald Cortes / Getty Images / AFP.

El otro ensayo poco fructífero ha sido la utilización como base de Jeremy Sochan, un ala-pivot de 2,03 metros que hasta el inicio de esta campaña jamás había tenido a su cargo la tarea de conducción de un equipo. Popovich le otorgó ese rol valorando su capacidad de pase, pero los resultados no fueron los esperados: promedia 4,5 asistencias y 2,5 pérdidas por partido y, con él en cancha, su equipo fue superado por 20,5 puntos por sus rivales. Pese a ello, Popovich sigue sin confiar plenamente en Tre Jones y Devonte’ Graham, los dos armadores naturales más experimentados que tiene en el plantel.

A pesar de estos pasos en falso y de la acumulación de derrotas, el entrenador, que ya atravesó períodos difíciles en sus 27 años al mando de los Spurs, rescata el profesionalismo de sus hombres para hacer frente a la adversidad. “Los muchachos han demostrado buen carácter durante todo el año. Ellos podrían darse por vencidos si quisieran, pero entienden que esto es un proceso. Saben que son jóvenes y que tienen mucho que aprender. Y se mantienen unidos. Son buenos compañeros”, resaltó el miércoles.



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