dejaron ir a los responsables e investigan qué falló en el boliche


El video lo viralizó un espectador que estaba en el sábado a la noche en el boliche Niceto Club, en Palermo. Cuando promediaba el recital de El Doctor, otra persona encendió una bengala y la levantó con su brazo en alto. Enseguida, el personal de prevención se acercó para apagarla, se encendieron la luces, se suspendió el concierto y se desalojó el lugar. Pero no hay detenidos, porque aunque fueron identificados, los responsables no fueron retenidos ni se hizo una denuncia policial. Ahora, la investigación está en manos de la Justicia porteña.

En el libro de actas del local consta lo escrito por el bombero de la Ciudad que debe tener cada local de los denominados «clase C», desde que ocurrió la tragedia de Cromañón. «A las 23.15 se detecta una persona del público que prende una bengala de humo. De inmediato se procede a cancelar el evento y en conjunto con personal de seguridad se realizó la evacuación del local», dice lo que figura escrito en el libro.

Según confiaron fuentes oficiales a Clarín, en el local se cumplió con lo previsto en un caso así al detectar pirotecnia. Sin embargo, la Justicia activó la investigación para determinar qué falló en los controles previos, que no detectaron el ingreso de bengalas, y por qué ni se llamó al 911 ni se retuvo a las personas involucradas.

Marco Vandoni, el joven que hizo público el tema tras subirlo a sus redes sociales, dijo que fue sometido a un cacheo en el que le hicieron tirar una botella de agua vacía pero que no pasó por el detector de metales.

«El ingreso fue con un cacheo. Yo fui con una mochila porque venía de trabajar y me revisaron. Me hicieron tirar una botella de plástico. Yo digo, qué criterio hay si dejan pasar una bengala y te hacen tirar una botella vacía. Hay un scanner que se ve ahí, pero muy pocas veces se usa», relató el joven.

Los familiares de las víctimas de Cromañón participan de la fiscalización de boliches y reclamaron que las autoridades no se relajen. Foto: Federico ImasLos familiares de las víctimas de Cromañón participan de la fiscalización de boliches y reclamaron que las autoridades no se relajen. Foto: Federico Imas

También contó que «hubo dos reacciones del público. Los que estaban más cerca del escenario, por la euforia del momento, siguieron saltando. Y los que estaban más atrás, como yo, quedamos como shockeados. No entendimos cómo fue que prendieron una bengala con la historia que tenemos acá después de Cromañón».

Desde la Agencia Gubernamental de Control (AGC), el organismo del Gobierno porteño que se encarga de fiscalización y control, informaron que cuando tomaron conocimiento de lo que pasó realizaron la denuncia ante la Fiscalía correspondiente. Allí pidieron «que se utilicen las cámaras de video del lugar para poder establecer las responsabilidades tanto del establecimiento comercial como de quienes prendieron las bengalas».

Además, dijeron que «se actuó rápidamente. El personal de seguridad privada del local junto al personal de bomberos intervinieron y apagaron las bengalas de humo encendidas. De forma inmediata se procedió a cancelar y dar por finalizado el show musical y se desalojó al público presente en el local».

La investigación está en manos del fiscal Maximiliano Vence, que dispone del material para intentar dar con los responsables de haber encendido la bengala, un hecho que está tipificado como una contravención.

«Esto pasa por la falta de compromiso de algunos bolicheros. Vale más el dinero que la vida. A eso se suma la corta edad, tanto de los músicos como de los chicos, a quienes les ha quedado una parte de la historia perdida«, le dijo a Clarín Nilda Gómez, abogada e integrante de la Organización Familias por la Vida, que reúne familiares de víctimas de Cromañón y participa activamente en los procesos de inspección de boliches como Niceto Club.

«Ahora estamos participando junto a la AGC de todo lo que tiene que ver con la investigación de lo que pasó en Niceto», afirmó Gómez, que perdió a su hijo, Mariano Alexis Benítez, en el incendio de 2004 en el boliche de Once. Y agregó: «Cromañón fue un crimen de codicia y corrupción, y esto que pasó en Niceto es lo mismo. Da bronca que no se haya entendido el crimen social que fue la masacre de Cromañón. Tanto Nación como Ciudad están obligados a hacerse cargo de todo porque la responsabilidad se divide en tres partes iguales: la privada, la de Nación y la de Ciudad».

Gómez también le explicó a Clarín que lo que tiene que ver con la fiscalización y el control del lugar está a cargo de la AGC y la Ciudad. Dijo que desde la ONG trabajan en conjunto, fiscalizando. Además, reclamó que desde el Ministerio de Justicia de la Nación se invisibilizó el observatorio, que está creado por ley pero no funciona. Y explicó que tampoco se cumple con las exigencias del Registro de Empresas y Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia (RENCAP), que es el organismo que se ocupa de los denominados «patovicas» que están a cargo de los accesos.

«Los boliches tienen que cumplir con la ley y poner alguien que esté preparado. Pero ponen grandotes, les pagan poco, y tampoco les hacen cumplir con los cursos de capacitación que son obligatorios. No puede ser que desde Familias por la Vida estemos activos todo el tiempo, sin presupuesto y con muchas menos herramientas que los gobiernos nacional, provinciales y municipales» destacó Goméz. Y también denunció que un «relajo de las autoridades: están ahí porque Ibarra mató a 194 chicos. Y por ejemplo, en Ministerio de Educación porteño no puso en su calendario actividades para el 30 de marzo, que es un día que se toma para reflexión sobre la masacre de Cromañón».

“Si bien es nuestra obligación que ningún artículo de pirotecnia ingrese en la sala, estamos investigando aún lo sucedido. Mientras lo hacemos, queremos dejar en claro que repudiamos estos actos negligentes que aún siguen generando indignación y sobre todo dolor en la escena musical argentina”, explicaron desde Niceto Club en su cuenta de Instagram.

«Mientras lo hacemos, queremos dejar en claro que repudiamos estos actos negligentes que aún siguen generando indignación y sobre todo dolor en la escena musical argentina. Y más ahora, que se cumplirán 20 años de una de las peores tragedias de nuestra época», agregaron en referencia a la tragedia de Cromañón.

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