Donald Trump ganó y se allana su camino para un regreso a la Casa Blanca


El ex presidente Donald Trump logró este martes un triunfo clave en el estado de New Hampshire, una victoria que lo impulsa definitivamente hacia la nominación republicana.

Su rival, la ex gobernadora y ex embajadora ante la ONU Nikki Haley, lograba una mejor elección de lo que estimaban las encuestas previas.

La agencia de noticias AP declaró a Trump ganador apenas terminó la votación. Trump obtenía un 53,2% de los votos contra el 45,7% de Haley.

Se especulaba con que podía bajar su postulación. Sin embargo, Haley prometió en un discurso el martes por la noche que no abandonará la contienda y que seguirá adelante hasta al menos el mes que viene en las primarias de Carolina del Sur.

“New Hampshire es la primera de la nación; no es la última de la nación”, señaló. “Esta contienda está lejos de terminar. Quedan decenas de estados por recorrer», dijo anoche.

Un promedio de encuestas previas indicaban entre 15 y 18 puntos a favor del magnate, pero Haley luchó con fuerza a último momento para remontar el resultado.

Para los republicanos anti-Trump, New Hampshire representaba quizás la última batalla que podrían librar contra la nominación del polémico ex presidente y evitar que vuelva a postularse a la Casa Blanca. Una encuesta de boca de urna de CNN, reveló que solo un 32% dijo ser parte del movimiento trumpista MAGA (Make America Great Again) y un 32% dijo que no. Un 31% dijo ser moderado y un 6% liberal, contra el

En la primera votación interna el lunes de la semana pasada, los caucus o asamblea de Iowa, el magnate arrasó por más de 30 puntos. Luego de Iowa se bajaron de la carrera dos candidatos: el empresario Vivek Ramaswamy y el gobernador de Florida Ron DeSantis. Solo quedaron dos en carrera.

En este marco, otra victoria decisiva de Trump en New Hampshire podría asegurar su nominación y obligar a la última rival que le queda a repensar su campaña y tirar la toalla. Ella aspiraba a dar una sorpresa y seguir. El resultado no parece haberla ayudado demasiado, aunque sigue igual en carrera contra los deseos de Trump, que necesita que la primaria se termine pronto.

Trump buscó cerrar su campaña junto a sus antiguos rivales convertidos en aliados. El senador Tim Scott, el gobernador de Dakota del Norte Doug Burgumun y Ramaswamy se unieron en el escenario, en una demostración de cómo el campo se ha consolidado rápidamente detrás de él.

Todos los dardos que se habían disparado quedaron atrás. Sorprendió por ejemplo Scott, que había cuestionado la elegibilidad de Trump, encabezando en el acto el tradicional cantito de “Four more years” (cuatro años más), pidiendo por el regreso del magnate a la Casa Blanca.

“Salgan de la cama y vayan a votar”, llamó el expresidente. “Debemos ir porque tenemos que ganar por un gran margen”, añadió. Trump necesita terminar con la interna lo antes posible para dedicarse a sus juicios –está acusado por 91 cargos en varios casos- incluido uno por denuncias de alteración de las elecciones de 2020, para ahorrar dinero y enfocarse en su máximo rival, el demócrata Biden.

Haley resistió –al menos por ahora— la presión de bajarse y alinearse con Trump, para simplificar la nominación republicana. «En Estados Unidos tenemos elecciones, no coronaciones», proclamó, apelando al espíritu de independencia de los votantes frente a las «élites políticas».

De 52 años, Haley se mostró en los últimos actos como líder de un cambio generacional en la Casa Blanca, por la que también compiten Trump, de 77 años, y Biden, de 81. También dijo que el magnate “mostraba un declive” cognitivo porque la había confundido con Nancy Pelosi.

Nikki Haley podría bajar su candidatura ante la derrota en New Hampshire contra Donald Trump. Foto AP / Charles Krupa

Igualmente Haley siempre evitó confrontar duramente con Trump. Ella dijo confiar en obtener «un buen resultado” en New Hampshire que la mantenga en la carrera. Apostaba a que salieran a votar los moderados en masa y se sumaran los independientes que odian a Trump, porque ellos están autorizados a votar en cualquier interna. Estaba entusiasmada con el resultado del ínfimo condado de Dixeville Notch, que votó en la madrugada, y sus habitantes habían emitido 6 votos a favor de ella y cero por Trump.

New Hampshire fue para Haley su última chance antes de llegar a la próxima cita en las primarias de su estado natal, Carolina del Sur, dentro de un mes y hasta el «Supermartes» de marzo. Pero los números de las encuestas por ahora le asignan una derrota también en su propia tierra. El impulso que necesitaba era grande.

Se celebraron también en New Hampshire las primarias demócratas, pero sin boletas con el nombre de Biden debido a desacuerdos con la rama local del partido. Aunque el presidente tiene la nominación de su partido asegurada, los últimos días los militantes del presidente llamaron a escribir igual a mano el nombre de Biden en las boletas, porque sería un papelón que perdiera en ese estado contra ignotos candidatos como el representante Dean Phillips y la escritora Marianne Williamson. Finalmente Biden ganó por más del 60% de los votos.

Todo indica que en las presidenciales del 5 de noviembre se reeditará el duelo Biden-Trump. Falta mucho por recorrer pero, por ahora, las encuestas les dan un empate.



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