«Este tipo de guerras no se ganan»


Frenar la guerra en Gaza es su deseo. Pero el futuro no será fácil para Israel y la teoría de los Dos estados. Hamas puede declarar victoria, aunque no haya ganado la guerra y sería el forzado interlocutor en la posguerra. El análisis es de Shlomo Ben Ami, laborista israelí, ex canciller y ministro de seguridad y uno de sus más lúcidos estratégicos analistas políticos.

Este tipo de guerras no se ganan. Pero al final, si paras ahora- ese es el argumento de Netanyahu y de su gente- pues se quedará en pie Hamas y declarará victoria. Para que la parte débil pueda declarar victoria, no tiene que ganar la guerra. Aunque la pierda puede declarar victoria”, advirtió Ben Ami en una entrevista con Clarín.

“Si no se derrota a Hamas, no hay manera de que Hamas no forme parte de una nueva Autoridad Palestina o de la gobernanza de un nuevo estado palestino. No hay fórmula”, dijo.

-¿Cuál cree usted que es el futuro de esta guerra entre Israel y Hamas? ¿Cree que puede expandirse este conflicto?

-Sí, tiene un potencial de mayor escalada, porque la visión que se tiene de que esto es una guerra exclusivamente entre Israel y Hamas es un poco errónea. Porque hay aquí un conflicto que ya está en marcha entre las milicias pro-iraníes que rodean Israel. Hezbollah en el norte; en el sur están los hutíes yemenitas; milicias shiítas en Siria, incluso en Irak. Lo que Irán ha conseguido hacer es cercar Israel con milicias, que se han unido a la guerra de Hamas.

Israel está siendo atacada, bombardeada con misiles de distintas categorías, desde el inicio de esta guerra y no solamente desde Gaza, al tener este contexto.

Cuando usted dice milicias, pues la audiencia puede pensar que estamos hablando aquí de algunos grupitos que tienen un rifle en la mano, o a lo mejor, una granada. Pero no es así.

Shlomo Ben AmiEx canciller israelí

Es verdad que nadie está interesado en una escalada descontrolada. La guerra en el norte con Hezbollah gira en torno a la frontera y no va más allá. Porque cuando usted dice milicias, pues la audiencia puede pensar que estamos hablando aquí de algunos grupitos que tienen un rifle en la mano, o a lo mejor, una granada. Pero no es así. Hezbollah tiene la capacidad de fuego de un estado-nación de la OTAN o más, con 150 mil misiles que apuntan a cualquier milímetro cuadrado del espacio israelí.

Un conflicto que sobrepasa a Gaza

-¿Cuál es el contexto?

-Israel se siente en medio de algo muchísimo más amplio de lo que es la guerra en Gaza. Pero eso no resta importancia a la pregunta que me ha planteado usted sobre a dónde va la guerra de Gaza y de qué forma puede terminar. Nadie está interesado en este momento en una guerra total en la zona. Los iraníes saben que eso significaría que los norteamericanos también entrarían. El otro día han atacado los norteamericanos 85 objetivos de milicias iraníes en Irak, en Siria y a los hutíes también. Pero nadie quiere ir a más.

-Irán sabe muy bien que el momento que esto pase de ciertas líneas rojas, pues ella misma puede ser el objetivo. Irán está en una situación doméstica muy precaria, con inestabilidad interna, con una economía que va muy mal. Y lo que le gusta a los iraníes es que otros lo hagan. Irán se ha inventado un nuevo modelo de imperio, a través del “outsourcing”, a través de que otros luchen por Irán. Pero en el momento que ella misma, su propio territorio, esté involucrado, ya será otra historia. Y nadie quiere llegar ahí.

«Irán sabe muy bien que ella misma puede ser el objetivo», dice Ben Ami. Foto: archivo

Ahora, lo de Hamas en Gaza, pues sí, ahí están distintas opiniones como esto tiene que terminar. Los norteamericanos y los países árabes que rodean Israel quisieran ver un fin de la guerra. Pero esa postura, digamos lo que es la visión que tiene Biden, que es muy importante para todo aquel que quisiera ver un arreglo de paz en esta parte del mundo. Es la visión que dice que hay que poner fin a la guerra, desplegar a la Autoridad Palestina, una Autoridad Palestina restaurada, mejorada, mejor que la actual que es incompetente y corrupta, como todo el mundo sabe. En fin, reformar la Autoridad Palestina, para que pueda tomar control de Cisjordania y ahí empezar el camino hacia la solución de Dos Estados.

Hamas parte de las negociaciones

-¿Dónde está la contradicción en la postura de Biden y de la comunidad internacional?

-La contradicción es que no quieren ver a Hamas en aquel gobierno de la Autoridad Palestina restaurada. ¿Y cómo no lo va a ver? Si no se derrota a Hamas, no hay manera de que Hamas no forme parte de una nueva Autoridad Palestina o de la gobernanza de un nuevo estado palestino. No hay fórmula.

-Porque Hamas ha conseguido, en su guerra con Israel, para la causa palestina, logros de una medida histórica. Porque el problema palestino estaba olvidado. Lo sacaron del olvido y lo pusieron en el centro de la agenda internacional. Se convirtieron en el elemento más popular en el pueblo palestino. Al margen de que han pagado un precio enorme, con miles de muertos, con la destrucción total, prácticamente total, de su poder militar. Han creado un mundo de túneles, el doble de lo que es el “underground “de Londres. Estamos hablando de casi mil kilómetros de “underground” y todo eso está siendo destruido por Israel.

Hamas ha conseguido, en su guerra con Israel, para la causa palestina, logros de una medida histórica (…) Se convirtieron en el elemento más popular en el pueblo palestino

Pero si parás ahora la guerra, en este tipo de guerras asimétricas- y mire usted que yo estoy a favor de pararla… Yo no soy de aquellos que dicen: “vamos a ir al final”. Porque yo no creo que este tipo de guerras se ganan. Sino que pregunten a los norteamericanos en Afganistán o a los norteamericanos en Vietnam o incluso a los rusos en Ucrania. Este tipo de guerras no se ganan. Pero al final, si paras ahora- ese es el argumento de Netanyahu y de su gente- pues se quedará en pie Hamas y declarará victoria. Para que la parte débil pueda declarar victoria, no tiene que ganar la guerra. Aunque la pierda puede declarar victoria. Ahora, la diferencia entre la situación entre Israel y Hamas por una parte y digamos Estados Unidos y los talibanes en Afganistán, la diferencia es la siguiente. Si Estados Unidos pierde la guerra en Afganistán y se va…

-Aquí Israel no se puede ir.

-Claro, esto es un territorio contiguo. Estados Unidos se va, pues no le ocurre nada a los americanos. Están a 15 mil kilómetros. Aquí si te vas, te persiguen hasta Tel Aviv. O sea que el dilema israelí, lo que yo intento explicar es algo más: yo creo que gran parte del discurso de la opinión pública fuera de Israel es muy simplista, no entiende la complejidad de la situación. Mire usted cuántos años nos hablaban de que Gaza es “una prisión al aire libre”. Ahora, ¿Cómo puede ser esto una prisión al aire libre, donde se ha podido construir este monstruo militar? ¿De dónde ha venido? ¿Cómo ha entrado? ¿O sea que todo ha entrado, salvo alimentación?

-¿Pero qué pasa que, a pesar de toda esa destrucción por parte de Israel, no le puede aún ganar a Hamas? Usted dice que estas guerras no se ganan. Pero de todas maneras hay una pregunta que nos hacemos desde el principio, desde el mismo 7 de octubre, con el atentado terrorista que padeció Israel. ¿Qué falló en la estrategia militar israelí?

-Falló el primer ministro más que nadie. Porque Netanyahu ha construido toda su carrera a la base de dividir al movimiento nacional palestino, ayudando o sosteniendo económicamente -con la ayuda de Qatar- a Hamás. Para así ningunear al mismo tiempo la Autoridad Palestina en Cisjordania y explicar al mundo que,” mire usted, no podemos hacer un Estado palestino. No tiene sentido hacer un proceso de paz, porque la autoridad palestina está en caída, no sirve para nada y en Gaza tenemos a estos islamistas”. Ese es el argumento de Netanyahu y claro, él pensaba que al alimentar a Hamas, pues Hamas estará contento con controlar el territorio de Gaza y no abrirá un frente contra Israel. Y aquí es donde se equivocó y también los militares.

-¿Y qué van a hacer?

-Los militares de alguna manera siguieron el espíritu del líder. Lo que el líder transmitía es eso y ellos se equivocaron evidentemente. Sólo que, a diferencia de Netanyahu, han declarado ya que son responsables y que en el momento que termine la guerra dimitirán. El jefe del ejército, el jefe de los servicios secretos. Gente responsable. Netanyahu que es un, diría yo, un crook (ladrón) político. Netanyahu es un político sin escrúpulos y no piensa dimitir. Él, dado que la estructura de su gabinete es con la extrema derecha, sabe que el momento que él pare la guerra, pues se le disuelve el gobierno. Así que la guerra está de alguna manera contaminada por sus propios intereses personales, ¿no?

Los rehenes abandonados dos veces

– ¿Cuál es el riesgo de que eliminen a los rehenes israelíes en Gaza? ¿O Israel ha aceptado la idea de que los rehenes pueden ser un daño colateral en esta guerra y en una eventual negociación?

-Yo creo que el gobierno de Netanyahu piensa que los rehenes son un daño colateral. No es la opinión pública. Estos son dos objetivos que chocan uno con el otro. Si quieres terminar la guerra, pues pones en riesgo a los rehenes. Y si entiendes que quebrar el contrato moral y cívico entre un gobierno y sus ciudadanos, que es abandonar a los rehenes, en mi opinión eso es muchísimo más grave que incluso perder la guerra. ¿Qué sentido tiene el concepto de ciudadano ,en una sociedad democrática, si un gobierno no se ve como responsable de rescatar a los que el propio gobierno había abandonado ya en el 7 de octubre? Porque el hecho de que han sido atacados esos kibutz, esas comunidades a lo largo de la frontera de Gaza, sin que haya un soldado a dos horas, a tres horas de distancia, eso es la forma en que el gobierno abandonó a sus ciudadanos. Pues los abandonó una vez y ahora, los está abandonando por segunda vez, si piensa que hay que seguir hasta el final la guerra. Y eso es en este momento lo que divide Hamas e Israel de cara a la propuesta qatarí-egipcia para el intercambio de prisioneros y rehenes. Porque la propuesta, lo que exige Hamas, que no acepta la propuesta tal y como está, es que habrá intercambio sólo si Israel acepta poner fin a la guerra e incluso retirarse de Gaza.

– Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Unión Europea advirtieron que están dispuestos a aceptar el reconocimiento de un Estado palestino, para reafirmar la teoría de los dos Estados y encontrar una solución a ese deseo de Netanyahu de quedarse en Gaza en la posguerra. ¿Cuál es hoy el objetivo de Netanyahu y hasta cuándo podrá resistir la presión internacional de no aceptar los dos Estados?

-Es posible que los británicos lo hagan. Es posible que algunos países de la Unión Europea lo hagan. Tengo dudas de si Estados Unidos lo hará. Estados Unidos, desde luego, tiene como objetivo, ve como objetivo, la visión de Biden es llegar a la solución de los dos Estados. Pero dudo que haga ese reconocimiento, que es más que nada simbólico y que no va a tener un efecto real sobre el terreno. Así que y más aún de cara a unas elecciones en Estados Unidos, con un congreso que no es necesariamente anti Israel, el congreso tiene mayoría republicana, yo creo que no es algo que Biden hará, sin que haya un proceso real que conduce a la creación de un Estado palestino. Por lo demás, muchos países habían declarado que apoyan o que reconocen el Estado palestino. Pero es algo virtual. Porque, ¿Cuál es ese estado? ¿Dónde están sus fronteras? ¿Quién reconoce un Estado que no se sabe exactamente quién lo gobierna y dónde está?

Decir ahora reconocemos el Estado palestino me parece casi una broma. Porque, ¿Dónde está? ¿Quién forma ese estado? ¿Cuál es su frontera?

No veo el sentido. Veo más sentido en empujar a que las partes empiecen a negociar un acuerdo para una solución política. Eso sí, incluso poner presión sobre Israel, por parte de Estados Unidos, por parte de la Unión Europea, todo me parece bien. Pero decir ahora reconocemos el Estado palestino me parece casi una broma .Porque, ¿Dónde está? ¿Quién forma ese estado? ¿Cuál es su frontera? ¿Decir que este es un Estado en las fronteras de 1967? Pues mire usted, a lo mejor en las negociaciones se llega a otra fórmula. Porque yo veo difícil, difícil, sino decir imposible, para un gobierno israelí de cualquier color político. Hoy la de la izquierda del tipo de la que yo fui parte del gobierno nuestro, en el que yo negocié con los palestinos, esa izquierda ya no existe en Israel. Y ahora mucho menos, a raíz de la guerra con Hamas.

El discurso de los israelíes

-Los israelíes, no sólo los que votan de Netanyahu, también la mayoría centrista digamos del país, se dice lo siguiente: este es el discurso. Puede la gente aceptarlo o no aceptarlo. Uno, hemos ofrecido a los palestinos en el pasado lo que los españoles llaman “el oro y el moro”. Se ha ofrecido en las fronteras del 67 y se ha ofrecido la partición de Jerusalén. Se ha ofrecido desmantelamiento de asentamientos y se ha ofrecido la soberanía palestina en el Monte del Templo y lo habían rechazado. Y eso movió radicalmente a la población israelí hacia la derecha.

Puede surgir de estas negociaciones una fórmula de un Estado jordano-palestino, por ejemplo. Esa es una fórmula que, por cierto, en la última entrevista que dio Henry Kissinger, días antes de su muerte

Otros dos elementos en el discurso de los israelíes es: “Vamos a ver. Cada vez que nos retiramos de un territorio, ese territorio se convierte en una plataforma de guerra contra Israel. Nos hemos retirado del Líbano en el año 2000, ahí está Hezbollah disparando misiles. Nos hemos retirado de Gaza en el año 2005, ahí está Hamas. La gente tiene que ver la complejidad. Esto no es: «vamos a declarar el Estado palestino” y, ¡boom!, ya lo vamos a tener. No, es muchísimo más complicado. Puede, por ejemplo, surgir de estas negociaciones una fórmula de un Estado jordano-palestino, por ejemplo. Esa es una fórmula que, por cierto, en la última entrevista que dio Henry Kissinger, días antes de su muerte, hablaba de eso, de la solución jordano-palestina.

¿Está a favor de esta fórmula?

-Yo soy muy a favor de la solución jordano-palestina. En mi último libro, tengo todo un capítulo sobre el tema, que crea una confederación o una federación jordano-palestina. En fin, hay distintas fórmulas. Lo que sí que hay que hacer es poner fin a esta guerra.

La visión de Biden me parece correcta. Es la forma de hacer un acuerdo con los saudíes, una normalización de relaciones. Se establecerá un sólido entorno regional anti-iraní, que también pueda dar cierta seguridad a los saudíes como a los israelíes. Y, dentro de ese contexto regional, se podrá empezar a negociar para ver la solución palestina. Puede ser la de solución de dos Estados y puede ser otra cosa. Pero no hay que lanzar declaraciones simbólicas que no conducen a nada.



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