“Los gallegos de Argentina tienen el destino de Galicia en sus manos”


Yolanda Díaz es vicepresidenta segunda del gobierno español, ministra de Trabajo y líder de Sumar, la formación que ocupó el espacio a la izquierda de los socialistas cuando Podemos empezó a diluirse. Díaz, que atendió a Clarín por videoconferencia desde Madrid, fue la artífice de una reforma que cambió la historia laboral española al conseguir, por primera vez, generar empleo con tasas de crecimiento económico débiles y hundir la tasa de temporalidad laboral en una economía muy dependiente de sectores como el turismo, anclados en el recurso a la temporalidad.

Defiende con convicción la necesidad de reducir las jornadas laborales sin reducir los salarios y de que Europa no vuelva a las políticas de austeridad de la pasada década. Galicia tiene elecciones regionales el 18 de febrero y los gallegos de Argentina con derecho a voto, unos 200.000, podrían ser decisivos. Con los sondeos dando un empate entre los conservadores del Partido Popular y una eventual coalición de izquierdas en la que iría su partido, Díaz pide a los “gallegos de Argentina” que no se queden sin votar.

-Europa salió de la crisis de 2008 con políticas de ajuste y de la pandemia con aumento del gasto público. El resultado en términos de crecimiento económico y empleo da la razón a la segunda opción. ¿Por qué se cambió?

-La salida a la crisis financiera fue un error, se llegó a dejar caer un país, Grecia, por dogmatismo, como un mensaje fuerte de reverencia a la austeridad y a las políticas del dolor. En 2020 se despliegan políticas públicas para proteger a la ciudadanía europea frente a una crisis sanitaria, económica y social, pero el debate no fue sencillo. Recuerdo aquellas reuniones de ministros de Trabajo de la Unión Europea y cómo nos costó imponernos a los ministros de Economía. En 2020 ganaron las posiciones de las democracias europeas que no querían volver a golpear a sus pueblos. La posición española fue clave, por ejemplo en la defensa del programa SURE (para sostener las prestaciones por desempleo con fondos europeos), con los ERTE (mecanismos de desempleo temporal) y porque no queríamos volver al desplome, a la desafección democrática y queríamos corregir el desastre económico y social de aquellas políticas basadas en el austericidio. El tiempo nos dio la razón.

-Aquella crisis vio el nacimiento y crecimiento de populismos de derecha y de izquierda. A la derecha siguieron creciendo y tocan poder, pero a la izquierda se hundieron. En su espacio ideológico en Europa sólo queda su partido SUMAR. ¿Por qué?

-Aquellos partidos nacen en lo que llamo la fase de impugnación, una fase en la que se produce una grieta ciudadana, de desafección profundísima y con la percepción de que no gobiernan quienes se presentan a las elecciones. Por lo tanto, aquella tarea fue de impugnar. Ha transcurrido mucho tiempo y hay un cambio sustancial, de malestar social, al que no alcanza con la impugnación. Ahora estamos en tiempos de construcción y de políticas útiles que arropen a la ciudadanía, políticas como las que salvaron más de tres millones de empleos en España en la última crisis. No es un momento discursivamente tan atractivo, es más de construir y de convertirnos en una herramienta útil para la ciudadanía.

-Su reforma laboral permite a la economía española crear empleo creciendo muy poco.

-En España nos contaron una gran mentira. Se hicieron durante 40 años 52 reformas laborales, cuatro de ellas estructurales, que siempre iban hacia desregular, hacia desproteger, propiciando despidos fáciles. Eso fue acientífico y producía efectos contrarios a los que oficialmente buscaba. Nuestra reforma se basa en el conocimiento y la ciencia económica y cambia los elementos de déficit del mercado de trabajo español, sobre todo la temporalidad y la precariedad. Además, está basada en una estrategia de aumentar salarios (en 5 años el salario mínimo subió el 54%) que está aumentando la recaudación fiscal.

Yolanda Diaz llama a los gallegos de Argentina a votar.

-Quiere reducir la semanal laboral a 37,5 horas y después a 35 horas sin recortar salarios.

-Porque nuestra estrategia es de seguir subiendo los salarios y por tanto repartiendo la productividad. Vamos a lanzar la creación de un Consejo Nacional de Productividad para repartir la productividad entre empresarios y trabajadores porque en el tiempo en que la productividad creció un 15,3% los salarios lo hicieron un 1,2%. Eso es profundamente injusto. Vamos a tirar de los salarios hacia arriba repartiendo la productividad.

-Si Europa gira a la derecha en las próximas elecciones como afirman los sondeos, ¿Qué pasaría con las políticas europeas?

-Pasaría lo que pasó con el Brexit en el Reino Unido y con Milei en Argentina. Si la respuesta que damos a las políticas es la misma que da la extrema derecha entonces va a ganar la extrema derecha.

-Decenas de multinacionales españolas tienen intereses en Argentina. ¿Cómo ve la situación tras la victoria de Javier Milei?

-Estoy absolutamente preocupada. Ha pasado poco tiempo desde las elecciones, pero ya estamos viendo qué está pasando y creo que puede pasar en términos de relaciones económicas y empresariales y entre ambos países igual que pasaba con el Brasil de Bolsonaro (un paria en Europa).

-Galicia vota el 18 de febrero. Casi siempre gobernó la derecha. ¿Es una región especialmente conservadora?

-Galicia no es más conservadora, pero vota a los partidos progresistas en las elecciones nacionales y se queda en casa, facilitando la mayoría conservadora, en las elecciones regionales. Mucha gente cree que es imposible el cambio, que hay como una derrota moral, la gente se abstiene porque cree que no podemos ganar. Le hago un llamamiento a esos 200.000 gallegos y gallegas de Argentina para que vayan a votar porque los que están hoy en la Xunta son aprendices de Milei. Tienen en sus manos la posibilidad de cambiar el destino de Galicia.

-La semana pasada se reunió en Roma con el Papa Francisco. A tres semanas de unas elecciones no parece una coincidencia.

-Creo que tenemos una magnífica relación (la audiencia de 75 minutos, fue muy larga para lo normal). Tuvimos una conversación muy larga en la que hablamos de infinitud de temas que asolan al mundo.



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