“Son 100 días en el infierno”


Itzik Horn es el papá de los hermanos argentinos Iair y Eitan Horn, secuestrados del kibutz Nir-Oz, en Israel, por el grupo terrorista Hamas el 7 de octubre pasado.

En diálogo con Clarín, Itzik cuenta que los tres son hinchas de Atlanta, de Villa Crespo, donde vivieron parte de sus vidas. Pero que el domingo “pasaron 100 días desde que los secuestraron. Son 100 días en el infierno. Ellos están en el infierno, en los túneles de Gaza. Y son también 100 días en el infierno para las familias”,

Itzik emigró a Israel en octubre del año 2000, al igual que lo hicieron miles de argentinos durante la crisis económica que atravesó el país en esos años; aunque él asegura que lo hizo por cuestiones «ideológicas y religiosas».

Pero nunca imaginó que dos de sus tres hijos -el tercero es Amós, que vive al norte de Tel Aviv- serían secuestrados del barrio cerrado adonde Eitan había ido a visitar a su hermano en el fin de semana largo, «Simjat Torá, el final de la fiesta de Sucot».

Itzik cuenta sobre una producción fotográfica que hicieron en el kibutz de Nir-Oz, con una foto donde están Iair, Eitan y Amós. “Y la misma foto que está Amós solo, con las dos sillas vacías, para que la gente sienta el vacío que provoca en una familia”, dice Itzik. Y se le entrecorta la voz, por la emoción.

Los hermanos Eitan, Amós y Iair Horn, en la foto de arriba. Y debajo, Amós sin sus hermanos.

“Cuando los secuestraron, entraron al kibutz Nir-Oz, que era una comunidad de 400 almas. Hoy falta uno de cada cuatro, que está desaparecido, muerto o secuestrado. De los 240 secuestrados, 75 eran de Nir-Oz. Y ahí vivía Iair”, recuerda Itzik.

Y añade que “Iair era muy querido en el kibutz porque atendía el bar, se ocupaba del sonido en todas las fiestas, era muy creativo. Había hecho una canción festiva con fotos de cada uno de los miembros del kibutz para una fiesta de Purim, donde siempre se hacen videos, disfraces, era una de las fiestas más alegres… Y ahora ese video es como un homenaje a Iair y a los integrantes del kibutz”.

Itzik está nuevamente en su casa, en la ciudad de Ashkelon. Es que luego de los ataques a esa ciudad, cuando comenzó la guerra con Hamas, lo habían trasladado a Herzliya, al norte de Tel Aviv. Pero a mediados de diciembre le permitieron retornar a su casa, que está al sur de Tel Aviv.

Allí espera noticias de Iair y Eitan, sus hijos de 45 y 34 años, que estudiaron en la escuela Scholem Aleijem, de Villa Crespo. Pero que fueron secuestrados por los terroristas de Hamas el 7 de octubre del kibutz Nir Oz, cercano a la Franja de Gaza, de donde son casi un tercio de todos los secuestrados.

Es la cuarta vez que este cronista habla con Itzik desde que sus hijos fueron secuestrados. Y esta vez se lo siente más frágil, a pesar de la fortaleza que muestra a sus 71 años. Sus problemas de salud se profundizaron por el cambio en las rutinas y la dificultad que tiene para dormir, para comer bien y para sostener la dieta que le dieron por sus problemas renales.

Itzik Horn en un acto por la liberación de los rehenes de Hamas.Itzik Horn en un acto por la liberación de los rehenes de Hamas.

Sin embargo, el domingo pasado participó en los eventos que organizó el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, en La Plaza de los Rehenes, en Tel Aviv, donde a lo largo de 24 horas hubo una maratón, números musicales y hablaron exsecuestrados, dirigentes y políticos de distintas extracciones partidarias.

“El último orador fue el presidente de Israel (Isaac Herzog), que vino al acto. También el jefe de la oposición (Yair Lapid). Hubo más de 100.000 personas. Después empezó a llover y la gente no se movió”, comenta Itzik esperanzado por el acompañamiento que reciben en su reclamo para que liberen a sus familiares secuestrados por Hamas.

“Hace cinco semanas nos enteramos que Iair y Eitan estaban vivos. Pero pasó mucho tiempo y no sabemos nada, porque no volvió a salir nadie. Las mujeres que salieron liberadas contaron cosas tremendas sobre las condiciones en que estaban, principalmente las chicas jóvenes, con violaciones, manoseos e intentos de violación”, dice Itzik Horn a Clarín.

Las tres camisetas que envió el club Atlanta, de Villa Crespo, a los hermanos Horn.Las tres camisetas que envió el club Atlanta, de Villa Crespo, a los hermanos Horn.

Y aclara que “fue la hija de Ofelia” quien le contó que sus hijos “estaban bien”, ya que pudo hablar con otras rehenes del kibutz Nir-Oz que fueron liberadas y le dijeron haber visto a Iair y Eitan en los mismos “túneles” de Gaza donde ellas estuvieron detenidas.

La argentina Ofelia Feler de Roitman tiene 77 años y estuvo 53 días secuestrada por Hamas, “de los cuales 46 estuve en una casa sola. Casi sin luz, casi sin comida”, cuenta Ofelia en un video publicado en la cuenta de Instagram de Juntos por Israel, que motoriza su sobrino, el periodista y relator de fútbol Hernán Feler, quien encabeza una campaña por la liberación de todos los rehenes.

“Cuando liberaron a Ofelia, Hernán empezó a pedir por Iair y Eitan. Nos acompaña y acá habló en una de las concentraciones que hacemos todos los sábados a la noche, desde el corazón. Y pidió por todos los secuestrados”, dice Itzik a Clarín.

Ofelia Feler de Roitman, rehén de Hamás durante 53 días, posa con su sobrino Hernán Feler. Foto EFE.Ofelia Feler de Roitman, rehén de Hamás durante 53 días, posa con su sobrino Hernán Feler. Foto EFE.

El intercambio de rehenes y prisioneros entre Hamas e Israel contempló la liberación de más de 100 mujeres, niños y ancianos, en el marco del acuerdo negociado por Qatar, con el apoyo de Estados Unidos y Egipto. Pero el acuerdo se interrumpió y quedaron 133 rehenes en manos de Hamas, entre los que están 10 argentinos, de los cuales dos son hijos de Itzik Horn.

“Ahora no hay ningún tipo de negociación, Qatar dijo que les va a hacer llegar medicinas a los secuestrados, después de tres meses. Pero si les van a mandar medicinas, después de más de tres meses, no son remedios imprescindibles”, cuestiona Itzik, quien insiste en que se trata de una medida que se tendría que haber implementado desde hace mucho tiempo, para preservar la vida de los secuestrados.

-¿Qué le gustaría decirle a la gente que lea esta entrevista? -le pregunta Clarín.

-Yo solo quiero pedirles que no se olviden del tema. Acá mucha gente habla de cual va a ser la foto del triunfo cuando termine la guerra con Hamas. Y nosotros decimos que la foto va a ser cuando vuelvan los 133 secuestrados sanos y salvos, no 133 ataúdes. No pueden dejarlos abandonados.

Los hijos argentinos de Itzik Horn

Itzkik Horn cuenta que vivió casi toda su vida en la Argentina, hasta el año 2000. Sus hijos emigraron a Israel “entre los 16 y los 22 años. Hay argentinos que viven en todo el mundo, muchos se fueron a España, otros a Estados Unidos o a Israel. Nadie deja de ser argentino por vivir en Israel o en Estados Unidos”.

El periodista y docente jubilado cuenta que su hijo mayor, Iair, tenía un abono e iba a ver todos los partidos de fútbol del Hapoel Beer Sheva, en Israel. «Ahí hicieron un grafiti de ellos en su homenaje», comenta su padre. Y envía la foto que le mandaron de ese mural callejero por Iair y Eitan.

Mural callejero en Israel pidiendo la liberación de Iair y Eitan Horn, realizado por hinchas del club Hapoel Beer Sheva.Mural callejero en Israel pidiendo la liberación de Iair y Eitan Horn, realizado por hinchas del club Hapoel Beer Sheva.

Itzik habla también de su otro hijo, Amós, que trabaja en Jerusalén. Es el hermano del medio de Iair y Eitan. «Los tres son hinchas de Atlanta», en Villa Crespo, club que les envió un comunicado de solidaridad y «tres camisetas en su homenaje, con sus nombres».

«Los chicos estudiaron en el Scholem Aleijem, también en Villa Crespo. Eran de Nofesh (una agrupación juvenil judía argentina). Y después, cada uno vino por las suyas a Israel. Eitan vino con un programa a los 16 años para terminar el secundario. Cuando vino Iair tenía 21 ó 22 años. Y también vino Amós. Acá cada uno se fue acomodando en diversos trabajos, siempre vinculados con la educación no formal», recuerda Itzik.

Amós y Eitan viven en Kfar Saba, en una ciudad al norte de Tel Aviv. «El único que vive en un kibutz es Iair, a quien justo ese día (el 7 de octubre) lo fue a visitar Eitan, a Nir Oz y los secuestraron. Así le pasó a mucha gente que fue a visitar a su familia al kibutz y se los llevaron», se lamenta Itzik Horn.

Y agrega: «Yo me fui hace 23 años de la Argentina, llegué a Israel en octubre de 2000, después de haber trabajado en diversos cargos en la comunidad judía. Trabajé como docente en ORT. Fui director de la escuela Max Nordeau, también la Peretz de Mar del Plata. Fui director del Departamento de Juventud de AMIA. Y mi último cargo fue como director de la Organización Sionista Argentina. Ahora soy un docente jubilado, pero sigo como corresponsal de FM Jai (la radio judía de Buenos Aires) y estoy en un programa en la Radio de la Ciudad de Buenos Aires, aunque este ultimo tiempo no estoy saliendo por todo esto, pero espero prontamente retomar mi actividad en el programa».

Acto en la escuela Scholem Aleijem, de Buenos Aires, pidiendo la liberación de Iair y Eitan Horn.Acto en la escuela Scholem Aleijem, de Buenos Aires, pidiendo la liberación de Iair y Eitan Horn.

A fines de noviembre los hermanos argentinos secuestrados por Hamas fueron homenajeados en la escuela Scholem Aleijem, de Villa Crespo, por más de 200 familiares, amigos y compañeros de Nofesh, la agrupación de jóvenes judíos argentinos que forma parte de Habonim Dror, donde estuvieron durante muchos años Iair y Eitan Horn en su juventud, antes de irse a vivir a Israel con su familia, luego de la crisis del 2001. De hecho, Iair fue uno de los coordinadores de Nofesh y algunos de los que estuvieron en el homenaje a los hermanos Horn recordaban esa época.

Ese acto en homenaje a los hermanos Horn, también incluyó a Abi Korin, otro argentino de Nofesh, que fue asesinado por Hamas en el ataque terrorista del 7 de octubre pasado, en Israel, donde secuestraron a los hermanos Horn. El padre de Abi Korin fue director de la escuela Scholem Aleijem, de Villa Crespo, donde siempre funcionaron los grupos juveniles de Nofesh y Habonim Dror.

Quienes son los 10 rehenes argentinos

El grupo terrorista Hamas todavía no liberó a 10 argentinos que secuestró el 7 de octubre pasado, cuando atacó Israel y mató más de 1.200 personas y secuestró a otras 240, cerca de la Franja de Gaza.

Los más conocidos son el bebé Kfir Bibas, que este jueves cumple un año, su hermano Ariel, de cuatro años, y su mamá Shiri Silberman Bibas (35), que Hamas filmó cuando los secuestraba. Además está Yarden Bibas, esposo de Shiri y papá de Kfir y Ariel.

Durante el ataque a Nir Oz, los terroristas también secuestraron a David Cunio (33) y a su hermano Ariel (26), hijos del argentino José Luis Cunio, que todavía mantienen como rehenes. A la esposa y las dos pequeñas hijas de David ya las liberaron, pero no hay ninguna noticia de los hermanos Cunio.

En Nir Oz también secuestraron a Iair y Eitan Horn. Además, mataron al argentino Abi Korin, entre otros, cuyo padre fue director de la escuela Scholem Aleijem y director de Cultura de la AMIA.

De otro kibutz cercano a Nir Oz, en Nir Yitzhak, secuestraron a los argentinos Fernando Marman y Luis Hartenstein. Ambos habían ido a visitar a Clara Marman, que fue una de las liberadas por Hamas. De ese mismo kibutz secuestraron a Lior Rudaeff, encargado de seguridad de Nir Yitzhak, donde tiene su casa.

Los Silberman Bibas

El artista plástico José Luis Silberman era un argentino que se fue a vivir al kibutz de Nir Oz en 1976, cuando arrancó la dictadura militar y su papá Vladimiro emigró a Israel con toda su familia. Allí José Luis conoció a una joven peruana, Marguit Schneider, con quien tuvieron dos hijas: Dana y Shiri Silberman.

Shiri se dedicó a la docencia y se casó con Yarden Bibas, pero siempre mantuvieron contacto con su familia en la Argentina. Y tuvieron dos hijos: Ariel Bibas, que ahora tiene cuatro años, y Kfir Bibas, que tenía nueve meses cuando fue secuestrado por Hamas.

Yarden Bibas, Shiri Silberman Bibas y sus hijos Kfir y Ariel Bibas.Yarden Bibas, Shiri Silberman Bibas y sus hijos Kfir y Ariel Bibas.

Cuando Hamas atacó Nir Oz, incendió la casa del argentino José Luis Silberman y su esposa peruana Marguit Schneider, quienes murieron allí y sus restos fueron identificados varios días después. En ese ataque, los terroristas secuestraron a los otros cuatro integrantes de la familia Silberman Bibas, que vivían en otra casa.

El brazo armado de Hamas anunció -sin aportar pruebas- que el bebé Kfir Bibas, su hermano Ariel y su mamá Shiri murieron durante el cautiverio por una explosión del ejército israelí en Gaza. Y ofreció canjear sus cuerpos por decenas de palestinos detenidos por actos terroristas y un cese de los combates en Gaza. Pero esas exigencias fueron rechazadas, ya que Hamas no pudo aportar evidencias sobre la situación de la familia Silberman Bibas.

«Seguimos teniendo esperanzas porque en otra oportunidad dieron por muertos a otros rehenes y luego fueron liberados vivos», le dice Sandra Miasnik a Diana Baccaro, editora de Clarín

«Soy tu tía Sandra, parte de tu gran familia de Buenos Aires, la ciudad donde nació tu abuelo, acá cerquita, en Palermo. Tu bisabuelo fue director de orquesta, muy recordado por componer la cortina musical que acompañó la niñez de muchos de los que hoy estamos aquí: Titanes en el Ring. Cuando nos veamos la vamos a escuchar juntos y te voy a contar más de él y de todos nosotros», le escribió a Kfir su tía argentina Sandra Miasnik, en una carta que leyó en el acto que se hizo este miércoles en el Parque Centenario, bajo el lema «un cumpleaños no feliz», para pedir la liberación del rehén más joven de todos los secuestrados por Hamas.



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